Después
de visitar las islas cíes, el barquito nos dejo en Vigo aprovechamos para
quedar con unos amigos que viven ahí y tomar algo, se nos hizo tarde así que
decidimos cenar en Vigo, en seguida decidimos donde ir a cenar: al Restaurante Zona
Cero.
Es
el típico restaurante que mires donde mires, los comentarios de los celiacos
son: “la cocinera tiene un hijo celiaco,
tienen absoluto conocimiento de la celiaquía”, “el camarero que te atiende es celiaco”, "variedad y calidad", ... etc. Ante esto,
estaba claro dónde ir a cenar.
Reservamos por la Web Que te como todo un acierto porque nos hicieron un descuentito en la factura
por hacer la gestión con ellos, así que os recomiendo ojear su web.
Nada
más llegar preguntamos que podíamos comer y nuestra sorpresa fue oír “casi todo” por no decir todo, y por supuesto todo estaba perfectamente señalado con el símbolo de la aspa.
Ante
esta variedad, lo que me suele pasar es bloquearme, no sé que pedirme, me gustaría
pedirme una cosa de cada. Al final me deje recomendar por el "famoso" camarero
celiaco del que tanto habíamos oído hablar en todos los foros de celiacos, que
por cierto es un encanto, estuvo pendiente de nosotros en todo momento, y nos pedimos, para compartir unas croquetitas, que
nos sorprendieron porque además de jamón había de espinacas, nos os podéis
imaginar lo ricas que estaban, le mande a mi madre una foto y le dije “mami,
son más ricas que las tuyas”, creo que ese WhatsApp le sentó un poco mal,
porque ya me ha dicho varias veces que va a intentar hacer la receta de las
croquetas de espinacas, que no puede haber croquetas sin gluten mas buenas que
las suyas. (Yo ya tengo la receta de Pikerita fichada para hacerlas en casa).
Después
de esto, el celiaco consorte se pidió un risotto que estaba muy rico, (sorry, aunque era sin gluten no me acordé de hacerle fotito), pero lo mío
estaba espectacular, un solomillo con pure de manzana, piña y salsa agridulce, que casi me chupo los
dedos, la combinación era perfecta. Si vais no dudeis en pediroslo. por algo se llama Solomillo de cerdo Zona Cero.
Antes
de empezar casi se me olvida contaros que nos trajeron unos panecitos sin gluten de
diferentes tipos con salsa alioli para untar, que gustito, cuando vi el cestito pensé “la noche promete” y
no me confundí.
Aunque
estaba llena, en los sitios donde hay postres sin gluten no puedo evitar
pedirme un postre, esto sí que no dude, porque cuando ojee la carta lo fiche lo
primerito, y me pedí el crepe con manzana, que buenísimo estaba, fue la guinda
perfecta de una cena espectacular.
Sali encantada del establecimiento, pero lo mejor de todo, no fue lo rico que estaba cada plato que pedimos, ni la
variedad de platos sin gluten, sino que comí con absoluta tranquilidad a que
todo me sentaría bien, el celiaco consorte no paraba de decirme “te fías” pero
cuando vio la seguridad con la que nos explicaban todo y como nos cuidaron de
bien, su frase cambio y me decía “no quieres pedirte postre”.
En
conclusión comimos de fabula, lo recomendare a todos los celiacos
que visiten Vigo o tengan la suerte de vivir ahí. Si puedo, volveré, tengo clarísimo
que volveré a comer esas croquetas tan ricas que le han quitado el sueño a mi
madre.
Como
siempre digo, un gusto encontrar establecimientos así, donde por un instante te
olvidas que eres celiaco.